Informes sobre Arias se obtienen en numerosos textos históricos y en obras como el
diccionario biográfico de Don Rufino Martínez.

RAFAEL CHALJUB MEJIA

Con ánimo de agradecida cortesía, correspondo al pedido de los lectores
que, desde el exterior y desde aquí, me han enviado mensajes en solicitud
de datos sobre el general Desiderio Arias.

Hijo de Tomás Arias y María Eugenia Peña, Desiderio Arias nació en Muñoz,
sección de Puerto Plata, en el 1872. Sus padres se lo llevaron a Cañongo,
Monte Cristi, en la Línea Noroeste. Trabajó al servicio de una finca
ganadera, y ya hombre, Desiderio se estableció como agricultor en Las
Aguas, de la misma jurisdicción.

Cuando mataron al dictador Ulises Heureaux, el 26 de julio de 1899, y estalló
la insurrección en el Noroeste, Arias tomó una carabina, se unió a los
sublevados, que resultaron vencedores. Pasada la lucha, se quedó en Monte
Cristi.

Se casó Arias con Simeona Navarro -Pomona-, hermana del general Andrés
Navarro, uno de los principales hombres de armas del bando acaudillado por
el rico comerciante Juan Isidro Jimenes. Jimenes llegó al poder por vez
primera en los finales de 1899 y Arias ocupó el modesto cargo de Ayudante
de Plaza.

La caída de Jimenes en 1902, los caóticos acontecimientos que siguieron y
el establecimiento, al fin, del gobierno de fuerza del general Ramón Cáceres
-Mon-, en enero de 1906, culminaron con la salida forzada de Desiderio Arias
hacia el exilio, por seis años largos.
El 19 de noviembre de 1911 mataron alevosamente al presidente Cáceres, la
guerra civil se propagó por todo el país, y Arias reapareció en su escenario
de la Línea Noroeste, al frente de sus partidas guerrilleras y ganó
popularidad, fama e influencia, por su pericia y su valor de caudillo guerrillero.

En Chacuey y Las Mercedes/ en Juan Calvo y Dajabón/ Desiderio fue el más
guapo/ cuando mataron a Mon/, dicen las letras del viejo merengue.
Jimenes volvió al poder en 1915. Desiderio Arias fue nombrado Ministro de
Guerra y Marina. Pero como siempre, Arias colocó al gobierno ante
desmesuradas exigencias de cargos y beneficios, alentó una sublevación en
1916, cayó Jimenes, y se creó el vacío de poder que aprovecharon los
norteamericanos para ocupar el país durante ocho años.

Arias, que apelaba a las armas con tanta facilidad, entonces despreció el
chance de usarlas, gloriosamente contra los ocupantes de su patria. Durante
la ocupación vivió pacíficamente en Santiago, administrando su propia
fábrica de cigarros. Cuando las elecciones de 1924, ya había recogido parte
de los restos del jimenismo y formado el Partido Liberal, fuerza de tipo
caudillista, sin doctrina ni principios de justicia social. Respaldó al licenciado
Francisco J. Peynado, que perdió las elecciones del general Horacio
Vásquez.

En 1930, Desiderio Arias y su partido apoyaron al brigadier Rafael Trujillo.
Arrepentido de este error, el viejo guerrillero quizo volver a sus antiguas
andanzas guerrilleras, pero murió en el intento el 20 de junio de 1931. Aún
sigue siendo un personaje discutido. Inspira admiración y ardientes simpatías
en unos, y rechazo tajante en otros.
Sobre el general
Desiderio Arias
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