La propuesta del presidente George W. Bush para modificar el sistema del seguro social en este periodo presidencial adquiere una gran importancia por
muchas razones, la primera es que se trata de un interés muy particular para la mayoría de los trabajadores de este país.
La seriedad del presidente se fundamenta en su afán de cumplir con una promesa que hizo al principio de su gobierno en el 2001 y que fue tema de su
campaña presidencial que terminó en su reelección. Pero también es evidente que el Presidente está motivado por razones ideológicas, porque el seguro social
es un crédito atribuidos a los demócratas, no a los republicanos.
Nadie discute que sea cierto que el sistema de seguridad social demanda de medidas eficientes para resolver el posible déficit predecible por los actuarios,
pero en el caso de la propuesta republicana de usar la vía de la privatización, los opositores al plan consideran la medicina peor que la enfermedad por el alto
riesgo implicado.
Antes de entrar en esas implicaciones revisemos la historia y las causas que originaron el sistema de seguridad social (Seguro Social).
Recuérdese que para los 1900s muchos americanos trabajaban en la agricultura y que ésta y sus familiares cercanos representaban una base económica para
la seguridad del futuro, pero con la revolución industrial al principio del siglo 20, se registraron cambios dramáticos en la población que buscó empleos en la
industria manufacturera en las ciudades. Pero el colapso del mercado bursátil en 1929, que produjo una gravísima situación económica sin precedente en la
historia de los Estado Unidos, se conoce como la Gran Depresión, donde la nación se vio desprovista de defensa contra la pobreza generada.

En Agosto de 1935 el presidente Roosevelt con su
firma convirtió en ley el Acta de la Seguridad Social.
La nueva acta creó un programa de seguridad social
diseñado para asistir económicamente a los
trabajadores de 65 años o mayores con ingresos
continuos. Luego la ley fue enmendada en 1939 para
cubrir a los cónyuges, niños menores y sobrevivientes
en el caso de muerte prematura del asegurado. En el
1950 otras enmiendas fueron hechas, las que
aumentaron los beneficios y ampliaron el programa
para cubrir la mayoría de trabajadores en la nación.
Actualmente de los cheques del Seguro Social
dependen 46 millones de personas para sobrevivir.
Para una tercera parte de las personas mayores, este
recurso cuenta por más del 50 por ciento de sus
ingresos. Mientras que un 31% no tiene otro ingreso
que la contribución del Seguro Social.
Muchos economistas no están de acuerdo con tal crisis, entre ellos Robert Reich, Secretario del Tesoro, durante la administración de Bill Clinton. El
escribió para la revista American Prospect: “comenzando con el factor irrefutable de que el Seguro Social es un sistema de paga-en la marcha, los
impuestos de nóminas de los trabajadores de hoy van para pagar a los jubilados de hoy. Y cuando los trabajadores de hoy se retiren, serán cubiertos
por los pagos al Seguro Social de la próxima generación” (NewsLine, 2/2005).
Las dificultades del Seguro Social se proveen a causa de un crecimiento de la población de jubilados. Para el 2018 se comenzará a pagar mucho más,
lo cual será peor para el 2042 cuando dicen que lo colectado se habrá gastado, y sólo se logre un input del 73% de lo necesitado para pagar.
Sin embargo en esto hay muchas engañifas y contradicciones sobre las proyecciones del fondo y las correcciones más apropiadas. La propuesta de la
administración quiere desviar fondos del Seguro Social para cuentas de jubilación y de ahorros privados que, con el tiempo, dejará a los retirados con
menos garantías, según Lee Price, Director del Economic Policy Institute.
En opinión de Carl Haynes, Presidente de Teamster, Local 237, “el plan de privatización persigue enriquecer los bolsillos de los contribuyentes de la
compaña del presidente Bush y sus partidarios de Wall Street. No se trata de salvar el Seguro Social, además quiere que usted maneje su cuenta
personal, de manera que el gobierno federal no sea responsable por las pérdidas al final del día”
.
Lo que muchos americanos no saben es que el gobierno de los Estados Unidos ha estado tomando prestado al fondo del Seguro Social 200 mil
millones cada año, desde 1980, y que esa deuda ha llegado a una suma de tres trillones de dólares. Si la administración cumple con las estipulaciones
legales, esa deuda, con los intereses acumulados, debe ser pagada para el 2006.
De ahí el origen de las preocupaciones de Bush, porque con una deuda interna de 7.5 trillones y una deuda externa de 4.4 trillones de dólares, el
gobiernos federal está prácticamente inválido para hacer correctivos eficientes al sistema de seguridad social. Esta situación se empeora debido a los
gastos de guerras en que ha incurrido la administración Bush.
Para el 1950 había 16 trabajadores pagando el Seguro Social por cada jubilado, actualmente hay 3.8 trabajadores contribuyendo por cada asegurado,
para el momento que los baby boomers reclamen su retiro habrá solamente dos trabajadores por cada jubilado, y está claro que menos trabajadores
por jubilado significa un aumento en la carga financiera. Sin embargo en Europa el sistema de seguridad social se mantiene con sólo 1.9 contribuyente
por cada asegurado.
Pero el problema del Seguro Social no es un problema solamente de los trabajadores, es un problema de la nación, porque según la constitución, el
objetivo del Estado es garantizar el bienestar general del país. La seguridad social debe ser el resultado de tres partes importantes del sistema
capitalista, los trabajadores, las empresas y el gobierno. De manera que para resolver el problema del Seguro Social para el porvenir, las empresas que
obtienen jugosas ganancias deben aportar más, mientras el gobierno modifica su presupuesto.
Los hispanos deben de entender que tienen una misión que cumplir en la defensa del Seguro Social frente a la intención de la administración Bush de
desviar hacia cuentas privadas parte de las contribuciones de los contribuyentes jóvenes.
El Seguro Social está diseñado para no discriminar en contra de ninguna raza o etnia, las personas con historial de ganancias parecidas, son beneficiadas
al mismo nivel, pero por un asunto de demografía los hispanos se benefician del Seguro Social, y éste de los hispanos. Se espera un aumento de la
población hispana en Estados Unidos de un 13% a un 24%. Si no fuera por le inmigración, posiblemente el Seguro Social ya estaría en peores
problemas, porque el incremento de la fueraza laboral conlleva a una mayor recaudaciones para el sistema.
Eramis Cruz
Acta del Seguro Social 1935
|
Presidente Roosevelt de U.S.A. firma el acta de la Seguridad Social en agosto de 1935
|
El Seguro Social Falso preludio de su muerte
|